viernes, 21 de junio de 2013

El entrenador ideal

Un presidente que dejará el cargo a final de mes ejerció de anfitrión de Paco Herrera en su presentación como nuevo entrenador del Real Zaragoza. Así ha arrancado de forma oficial la etapa del técnico en el conjunto aragonés. Un club abonado a la anormalidad y en el que ya nada es sorprendente por estrambótico que parezca.


Se trata de un entrenador con experiencia en Segunda División y que ha conseguido buenos resultados en la categoría de plata. Pero no se puede analizar su fichaje apartando las circunstancias que lo envuelven, obviando el caos de un club transformado en un agujero negro que se traga profesionales, aficionados, intenciones, sentimientos e ilusiones.

Nadie cuestiona la idoneidad de su elección como técnico, es el entrenador ideal al que hoy en día aspira el Real Zaragoza, lo cual es paradigmático de la situación que atraviesa. Pero tampoco encuentro a nadie que pueda asegurar que vaya a trabajar con las bases y la libertad necesarias para cumplir la obligación del ascenso que él mismo se ha marcado aunque no sea su principal obsesión. “Es un reto muy difícil que no sé si conseguiré, pero sí espero que la gente se divierta”, ha comentado Herrera, esperanzado en que el balón sea capaz de pacificar al zaragocismo y minimizar las quejas. Lo mismo que espera Agapito Iglesias.

“Aquí hay pequeños divorcios que hay que corregir. Pero uno hasta que no está aquí no conoce su alcance”, ha manifestado el nuevo técnico del Real Zaragoza. Poco a poco se irá dando cuenta de dónde se ha metido. Por ejemplo, cuando compruebe que tras elegir a Álvaro y Montañés como bases del ascenso estos ya estén siendo ofrecidos a otros clubes, tal y como aseguró Monchi desde Sevilla.

De Paco Herrera se valora su normalidad, su sensatez y su sentido común. Lo mismo que ocurrió con José Aurelio Gay, Javier Aguirre o Manolo Jiménez, quienes convencieron el primer día pero a los que el paso del tiempo y el entorno provocaron que fueran devorados por el agujero negro personificado en Agapito Iglesias. Herrera es el entrenador ideal al que aspira hoy en día el Real Zaragoza, pero también el estilo de técnico idóneo para que el máximo accionista continúe manejando desde la sombra los hilos a su antojo. El responsable de un club que continúa sin dar la cara dos semanas después del descenso. Paco Herrera es su nuevo escudo. Suertemister, la va a necesitar.

Artículo publicado en AragónSport
Fotografía: Heraldo de Aragón

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