viernes, 11 de enero de 2013

Noches mágicas

En unos cuartos de final, esa tenue ilusión con la que se inicia la competición se transforma en una fe inquebrantable. La Romareda cree en la gesta y el equipo se contagia. En esta ocasión, tantas temporadas después y con Manolo Jiménez como mediador entre la grada y el vestuario, el ambiente no puede ser distinto al de otras grandes noches. 

Como aquella prórroga ante el Betis, uno de mis primeros recuerdos en el campo. El equipo de Serra Ferrer, aún en Segunda División, se enfrentó al Real Zaragoza tras lograr la machada de eliminar al Barça del Dream Team. Por su parte, los de Víctor Fernández venían de derrotar al Sevilla de Luís Aragonés. Eliminatoria agónica que resolvió Gustavo Poyet en el Sánchez Pizjuán con uno de sus muchos goles sobre la bocina.  

En el Benito Villamarín, Santi Aragón acercó el pase a la final del Vicente Calderón dando la victoria al equipo blanquillo. Pero en la vuelta, el Real Zaragoza no remató la faena. El Betis luchó hasta el último minuto y precisamente en ese instante, mientras los aficionados se preparaban para ovacionar al equipo, apareció la cabeza de Roberto Ríos. Pero al menos, gracias a ese tanto, se pudo disfrutar de media hora apasionante.


En la temporada 2003/2004, el Real Zaragoza peleaba por salir del descenso mientras pasaba de puntillas rondas de la Copa del Rey. Primero una parada estratosférica de Lainez ante el Mirandés, luego un gol de Galletti sin querer en Salamanca y después dos tantos de Vellisca y Drulic ante el Betis posibilitaron llegar a 1/4 de final. El rival: el FC Barcelona del primer año de Fran Rijkaard. En la ida, un tanto de Villa permitía soñar al zaragocismo. Yordi lo haría realidad.


Sin duda, la Copa del Rey de 2006 será recordada por las dos noches mágicas consecutivas que se vivieron en el coliseo zaragocista. No se ganó aquel trofeo, pero el camino se disfrutó como pocas otras veces. La primera victima de enjundia de los contraataques lanzados por Cani y finalizados por Diego Milito y Ewerthon fue un Barcelona que acabaría levantando todos los trofeos de la temporada salvo esta Copa del Rey. Óscar González remataría la eliminatoria con una parábola espectacular en el Camp Nou tras la goleada en La Romareda.


El éxtasis llegaría en semifinales. El Real Madrid de López Caro pretendía salvar la temporada con el título copero. Apenas descansaban estrellas blancas, sólo Zidane sentado en el banquillo no era de la partida. Iker, Ramos, Roberto Carlos, Beckham o Ronaldo sufrieron desde el primer minuto la avalancha zaragocista. Uno de los mejores partidos que se han visto en La Romareda.


2 comentarios:

  1. Señor Abán, tengo una pregunta para usted:
    Si el Real Zaragoza llegase a unas hipotéticas semifinales de Copa del Rey contra el Atlético de Madrid, y la otra semifinal fuese Real Madrid - Barcelona, implicaría que nuestro Real viajaría por Europa el año que viene??? (Siempre y cuando estos 3 equipos entrasen en Champions...)

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  2. No te ilusiones. Para asegurar el billete a Europa hay que llegar a la final como mínimo. En el caso que tu dices, si el Real Zaragoza fuera eliminado en semifinales, el que jugaría la Europa League sería el 7º clasificado en Liga.

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